miércoles, marzo 16, 2011

Los conductores de vehículos...

El primer día de clases del curso al que obligatoriamente deben asistir quienes van a obtener la licencia de conducir comprendí la regla básica (y muy simple) de la conducción y al mismo tiempo, la razón por la que el tránsito es tan caótico (¡desastroso!, podrían muchos corregir).

Al igual que en el caso de los peatones, la solución pasa por asumir una actitud de respeto a los demás, tolerante y cooperativa a la vez, no serviría de mucho pedir a los transeúntes que caminen siempre conservando su lado derecho, por ejemplo. No obstante, en el caso de los vehículos, aún cuando el desarrollo tecnológico ha hecho que muchos automóviles sean cada vez más maniobrables y más compactos, no lo son en tal extremo como el propio cuerpo humano que gobierna el peatón. Así, ha sido necesario crear toda una infraestructura de tránsito así como una conjunto de reglas más o menos claras y todo un aparato institucional para que el tráfico se desenvuelva en las condiciones más provechosas para todos los que tienen la necesidad de recorrer distancias (en general) cada vez mayores.

El problema principal del tránsito es que aún cuando las obligaciones sean más o menos exigibles (siempre que exista un sistema de control, por ejemplo, un oficial presente y capaz de hace cumplir las normas), los derechos no lo son. Así, estando la luz del semáforo en color verde, nada puede asegurar que no vendrá un automóvil por la perpendicular y pase su semáforo en rojo. De otro modo, el conductor confiado en la luz verde podría resultar herido y el vehículo destruido.

Así, la primera regla es doble: ser precavido y ofrecer certidumbre. La primera parte siempre se la enuncia pero casi nunca se la cumple, o bien, los niveles de precaución son muy heterogéneos y se enfocan en aspectos demasiado particulares. La segunda parte de la regla puede ser expresada a su vez en dos principios muy sencillos de conducción:

1.- Cumplir las normas de tránsito: Nuevamente cualquier conductor puede poner como excusa el hecho de que las calles están en mal estado, no existe señalización, etc. Empero, resulta importante conocer y cumplir las reglas. No faltan quienes reducen el conjunto de reglas a las luces del semáforo y su cumplimiento es bastante laxo, llegando incluso a argumentar estúpidamente que en la transición del semáforo desde el color amarillo (ámbar?) al rojo todavía es posible “cruzar” la calle.

2.- Toda maniobra debe ser anunciada, ya sea por medio de luces, señales de la mano y – en el extremo – con la señal sonora, pero siempre con suficiente tiempo de antelación, de otro modo, cualquier señal pasa a ser más bien una tonta excusa para un posible accidente. Por ejemplo, existen algunos conductores que colocan la luz de giro (“guiñador”), cuando ya han comenzado la maniobra, pudiendo haber anunciado dicho giro media cuadra antes.

La experiencia en las calles nos muestra que aún cuando todo parece sencillo teóricamente, en la práctica casi nadie cumple y menos intenta cumplir con los mencionados principios y/o reglas de conducción. Los ejemplos abundan. Invasión de carriles de circulación, se adelanta por el carril derecho sin ningún problema, se usa el carril izquierdo para pasear y conducir a escasa velocidad, no se respeta la distancia prudencial entre uno y otro vehículo. Llegados a un cruce, todos los conductores creen tener preferencia de paso y esgrimen toda clase de argumento: “voy cuesta arriba” dice uno, “voy cuesta abajo” dice otro, “mi vehículo es de servicio público”, “yo estoy en avenida”, “voy entrando a una avenida”, “mi auto es más grande y nuevo que el resto”, “yo toqué la bocina primero”, “soy de la tercera edad”, etc. El resultado es natural: embotellamiento, choques, discusiones, peleas, etc.

Esto es fácil de comprobar, cuando uno pregunta a los taxistas, ellos aseguran que son los buses quienes se consideran “dueños de las calles” y conducen de manera abusiva. A su vez, los conductores particulares, culpan a los buses y taxis por igual: “paran donde quieren y cuando quieren”; finalmente, los conductores de buses responden con certeza que los conductores de vehículos particulares son los más arbitrarios y – peor aún – “muchos de ellos ni siquiera saben conducir”. Por supuesto que el pasajero/usuario del transporte público tiene su parte de culpa, y el gobierno municipal y el servicio de caminos pero la mayor parte de los problemas podrían ser solucionados si la actitud de reclamar el derecho propio y desconocer el del resto, fuera depuesta.

Lamentablemente eso no sucede, pero eso no es lo peor. El problema se hace más complejo puesto que cuando se intenta hacer notar el error en el momento y en el lugar, las respuestas son ofensivas: “¿acaso tú conduces bien?”, “¡qué te importa si conduzco mal, debes agradecer que no te he causado ningún daño!”, en vez de aceptar y pedir disculpas. Cierto día en la avenida Suecia, en el carril izquierdo, detenido un automóvil, sin tener siquiera encendidas las reglamentarias luces rojas intermitentes, su conductor se encuentra tomando un refresco (sin bajarse del auto) ante la mirada paciente de la vendedora de refrescos. Otro automóvil que viene detrás y observa el error del conductor y de todas maneras no se inmuta pues tiene el carril izquierdo para poder pasar y hubiera pasado de largo, sin embargo decide detenerse un segundo a su costado (izquierdo, no hay otra posibilidad) para que con un suave toque de bocina sugiera al infractor tomar conciencia de su error, la respuesta grosera ha sido: “¿qué quieres?, ten cuidado $%$&#@€~...”

Y me pregunto si ¿tanta habría sido la sed y tan urgente como para asumir una actitud tan imprudente y contraria a las normas de conducción? ¿Qué tan difícil era estacionar el auto, cruzar la calle, tomar el refresco y volver luego al vehículo  ¿Qué le costaba al infractor, ante el cuestionamiento de otro, ni siquiera pedir disculpas sino simplemente quedarse callado?

No faltan quienes se jactan de conducir bien y de cumplir las normas, pero como se ha dicho – reducen las normas a las luces del semáforo, olvidándose de otras cosas tan importantes como el mantener el carril, detenerse antes del paso peatonal, anunciar giros, paradas, ceder el paso en cruces de calles, reducir la velocidad en zonas escolares, etc.

Al estado caótico del tráfico no ayudan ni la escasa capacidad institucional de la correspondiente sección de la policía u otras autoridades, ni la cultura nuestra tan viciada y corrupta como alejada de actitudes más humildes, comprensivas y tolerantes.

martes, marzo 15, 2011

Las desventuras de un simple peatón

Hace mucho tiempo, mi hermano Néstor me sugirió la idea de que todas las personas deberían tener una licencia para caminar en las calles o algo similar. Por supuesto, me llamó mucho la atención su propuesta, sobre todo por lo extravagante que parece a primera vista, por las implicaciones de "control" y en cierta medida "fascistas" de otorgar licencias para caminar, respirar y hasta suspirar... en fin, por la difícil que sería poner en práctica esa idea en una sociedad como la nuestra (país en vías de sub-desarrollo, etc.).

En nuestra discusión le había recordado la anécdota que algún anónimo amigo me contara (veraz o no) del caso chileno. Muy ufanos algunos de ellos cuentan que los peatones chilenos son tan respetuosos de las normas que solamente cruzan las calles por la "piel de cebra" o paso peatonal pintado en las calles (queda implícita la idea de que todas las calles tiene claramente marcado dicho paso peatonal!), ante mi asombro, me contaba también que la manera en que se había logrado dicho adelanto civilizatorio era a través de la asistencia de la fuerza pública (policía), así, cada vez que algún despistado y/o irresponsable peatón pretendía cruzar la calle por otro lugar que el permitido, un agente usaba el tolete y castigaba ahí mismo y sin preámbulos al osado ciudadano, seguramente a muchos nos habría bastado ver un par de veces semejante escena para que por ningún motivo olvidáramos la regla.

Como a muchos me gusta la idea de que todas las personas puedan desenvolver sus actividades sin molestar a otros y entiendo que las reglas deberían servir para ordenar las acciones y evitar que por cualquier motivo unos avasallen los derechos de otros. Pero también pensaba que si el precio a pagar por ese "orden" fueran los varios golpes de los agentes de la policía, prefería el estado semi-salvaje, semi-anárquico y/o subdesarrollado en que estamos todavía sumidos.
Sin embargo, la idea de mi hermano tenía que ver con la existencia de serios problemas de relación entre peatones, entre peatones y vehículos y que luego yo extrapolo a las relaciones sociales en general, a las ideas subyacentes sobre los derechos y obligaciones de los demás. Pero vamos por partes.
Dejando de lado los aspectos “estructurales” del problema, así como las respectivas soluciones estructurales (Cualquiera que conozca Cochabamba o muchas de las ciudades bolivianas o muchos “centros históricos”, sabrá que las aceras (veredas, banquetas) son demasiado estrechas para el flujos – muchas veces voluminoso – de peatones y que una posible solución pasaría por invertir en la construcción de aceras más amplias (ya sea reduciendo el ancho de las calles, convirtiéndolas en peatonales, o bien reduciendo los predios, ampliando la rasante). De todas formas, esta posible solución estructural solamente sería parcial, como se explica más adelante.) quisiera concentrarme en el asunto más bien individual, o micro.

1.- Típico caso del encuentro de peatones y baile consecuente: dos peatones en una acera relativamente vacía y amplia (imaginemos que existen dos carriles por los que pueden circular los peatones), se encuentran de frente. Las razones, el uno más distraído que el otro, o bien, ambos decididos a permanecer en su carril esperando que sea el otro el que cambie de carril (Existen algunas normas informales que en algunas ocasiones se cumplen: a) ceder el paso según una “jerarquía” definida por el grado de capacidad, así, se asume que un adulto de edad media es más capaz que un anciano y/o un niño, entonces, el adulto joven debería ceder el paso; b una racionalidad conservadora plantearía que el “valor” de una persona estaría dado simplemente con la edad, por tanto, tendría preferencia de paso el que más edad aparente; c) otra racionalidad de tipo romántica, establece que el paso preferente es para las damas, y probablemente más preferentemente aún para las damas más hermosas, es más, las reglas de urbanidad en tal respecto pedían que la dama caminara del lado derecho del varón, para que – en caso de peligro - éste pudiera sacar rápida y fácilmente la defensora espada y así proteger el preciado tesoro, por otro lado, la costumbre de ceder a las damas el lado de los muros y que el varón se mantenga del lado de la calle parece reflejar la lógica de protección (contra los vehículos o en todo caso, que la dama disfrute de la sombra de los muros, etc.), y tiene su origen en la época medieval (¿?) en que desde los altos arrojaban las aguas servidas y el varón evitaba que dichas aguas alcancen a la dama d) finalmente desde una racionalidad clasista, bastante común en sociedades con estructuras coloniales, la preferencia de paso la tendría el más poderoso, de hecho, relata Arnade el caso de los soberbios oidores que ante su paso por las calzadas de Charchas, todos los demás peatones debían no solamente ceder el paso, sino bajarse de ella; tal parece que es justamente la lógica del poder (la ley del más fuerte) la que sigue imperando hoy día.); como sea, a veces se da la cómica situación en que ambos se mueven simultánea y alternativamente a un lado y al otro y visto de lejos parecería que ambos están en un extraño baile.

2.- Típico caso de una vereda con n carriles y n personas caminado por él, por ejemplo, en una vereda con dos carriles, dos peatones conversan amenamente, a veces discuten o nada, pero sencillamente se han olvidad que existen los “otros”, ya sea que por el frente o desde atrás y con paso más rápido pretenden seguir su camino. Casi siempre sucede que deben los tres encontrarse y detenerse para que – según el respectivo humor - se resuelva el problema, ya sea que el equipo de dos que caminar codo a codo decida formarse uno detrás del otro y así “liberar” un carril para que pase el que viene de frente, otras veces, inmutables el dúo estático a duras penas y hasta con cierto aire generoso logra abrir “medio carril” para que pueda pasar el tercero. No falta el apurado que ante la velocidad del dúo estático, debe dar algún ágil salto a la calle para volver a ganar la acera algunos pasos después, el que viene detrás del dúo, a veces intenta un “permiso por favor” entre tímido y dubitativo debe esperar todavía media cuadra para que lo escuchen y respondan sus casi-súplicas, no faltará en agresivo que grite “¡paso!” y deje fluir un halo de violencia que – por supuesto – podría llevar a discusiones, gritos, peleas, en fin.

3.- Típico caso del apurado, que está sumamente atrasado para alguna cita, reunión o tarea. ¿Responsable?, ¿Irresponsable?, como quiera que sea, está tan apurado que no tiene paciencia y camina empujando a los demás, abriéndose paso a toda costa. El ejecutivo exitoso cree que solamente él trabaja y no le alcanza el tiempo se lamenta por vivir en una sociedad de tortugas que no tienen nada que hacer y vagan por las calles prácticamente bloqueándolas. Con pasos agigantados devora distancias sin importarle los derechos de los demás, solamente importa su tiempo. Típica actitud egoísta.

4.- Típico caso del distraído, errante, vagabundo, turista, paseante. Tiene todo el tiempo del mundo y camina con pasos cortos, inciertos, impredecibles, variables y sobre todo, lentos. Probablemente es alguien que espera a otro (el apurado), es alguien que hoy no tiene nada que hacer (mañana será el apurado), o finalmente es alguien que “busca algo y no sabe qué” o bien “busca algo y estaba por ahí pero ya no está”. Como quiera que sea, lo errático de sus pasos le hace a) variar la velocidad al caminar, b) cambiar de carril inesperadamente y c) adoptar cursos inesperados, lo que termina por convertirlo en un verdadero obstáculo para los otros. Todo empeora cuando el distraído no tiene ni el más remoto interés en darse cuenta que existen “otros” (en especial los apurados) que deben realizar maniobras in/desesperadas y a veces por demás atléticas para evitar golpearlo. Peor aún, como el apurado, él también piensa que los demás (sobre todo los apurados) son los torpes y que se encuentran esclavizados por el tiempo, que no saben administrarlo que todos se equivocan, excepto él. Típica actitud egoísta.

5.- Típico caso del “portador”, que lleva en el mejor de los casos, mil bolsas y un par de niños y que apenas puede moverse, menos aún ponerse de perfil. En tal caso no queda más que ser tolerantes y en lo posible facilitar el tránsito de esas personas. En el peor de los casos es alguien que apenas lleva un bolso, o cualquier otro objeto que pudiendo ser acomodado de tal manera que no estorbe a otros transeúntes, es justamente colocado y/o manipulado como para ocupar al menos medio carril más. El lector recordará alguna vez haber visto alguna dama muy oronda con el enorme bolso bajo el brazo en una angosta vereda, o algún malabar con una caja bajo el brazo, de tal suerte que logran bloquear la vereda en toda su amplitud. Otra escena es la del paraguas, cuyo portador se preocupa en usarlo bien para su propio beneficio sin importar que golpee a otros peatones, que además de la lluvia y deben cuidarse de los paraguas.

Pero, como ya lo he sugerido, lo peor no es que el típico caso se presente si no más bien la reacción de los peatones: indiferencia, indolencia, negligencia total. Cuando algunos por casualidad se dan cuenta de su contribución al caos, apenas pueden reaccionar diciendo 1.- La Alcaldía debería hacer veredas más amplias (culpa a las estructuras), 2.- La culpa es de los apurados / lentos / distraídos (culpan a otros), 3.- ¿De eso se molesta?, ¿qué le cuesta bajarse de la vereda, hacerse a un lado? (la responsabilidad es de los otros) ¿y por qué no podría él mismo, bajarse, hacerse a un lado?, claro, cado uno siente que tiene privilegios respecto del otro, que “merece la preferencia de paso”. El colmo del asunto llega cuando el “otro” que “sospecha” que sus derechos han sido atropellados, pretende reclamarlos y solamente recibe una respuesta airada. Es decir, me ha tocado ver situaciones en que aquél que comete la falta, ni siquiera siente un poco de vergüenza, no lamenta para nada su conducta y no siente que debería pedir disculpas. Al contrario, se siente ultrajado y está dispuesto a devolver el golpe en la misma o mayor intensidad. Es sin duda, ¡el colmo!

Y uno podría preguntarse ¿para qué discutir?, ¿para qué siquiera tomarse la molestia de llamar la atención al que ha incurrido en la falta?, ¿existe acaso algún beneficio? La respuesta es si. Creo, estoy seguro, que en la medida en que seamos capaces de identificar las faltas de los demás y sobre todo nuestras propias faltas, sin necesidad de insultar o ser demasiado duros en la crítica, podríamos comenzar a construir una nueva cultura, una en que seamos capaces de reconocer nuestros errores y estemos – sobre todo – dispuestos a enmendarlos. Aquellos que piensan que esos son detalle sin importancia, creo que se equivocan. Es justamente en esos detalles en los que debemos trabajar y aprender a respetar el derecho de tránsito de los otros, a ser mejores ciudadanos, en fin, a involucrarnos y comprometernos con la sociedad para que las relaciones sociales (por muy nimias que éstas parezcan) sucedan en un marco de paz y respeto mutuo.

lunes, noviembre 30, 2009

Video vs Fotografía

Con las grabaciones de video, esto es: compresión de recuerdos en forma de imágenes en movimiento y sonido, la aspiración del hombre es demasiado soberbia, es el de apresar la realidad toda en un mundo virtual, por ello, esa carrera no tiene fin… pronto querremos captar en 3D y más adelante se nos ocurrirán cosas todavía más complicadas.

En cambio, con la fotografía, el interés es en apariencia más modesto, ya sean en blanco y negro o en colores, y cada vez con mayor nitidez, con mayor resolución, el hombre colecciona recuerdos en fotografías y así pretende “detener el tiempo”.

Digo que el interés es aparentemente más modesto pues la realidad al ser tan relativa siempre podrá ser concebida y representada como si fuera la realidad, en cambio, la idea de detener el tiempo, siempre absoluto e implacable, resulta una tarea titánica y requiere poderes semejantes a los que tendrían los Dioses.

Y ustedes, ¿qué prefieren?

viernes, agosto 21, 2009

Tiempo perdido...

Vuelvo despues de mucho tiempo, a escribir algo para nadie... más de un año ya...
No hay muchas noticias, el tiempo sigue su curso, como siempre.
Los hijos crecen y cada día nos enseñan algo nuevo. Les estoy muy agradecido.
Hasta ahora el 2009 se muestra como uno de esos años que se van sin que uno se de cuenta, y luego de 80, uno los recuerda apenas... como un tiempo perdido.
Sigamos pues... adelante!

martes, enero 29, 2008

Latitudes…

Se llama latitud a la medida angular que sobre algún meridiano, va desde la línea del ecuador hasta el paralelo en que se encuentra un lugar sobre la superficie terrestre. Se suele especificar si el ángulo en cuestión se abre en el hemisferio norte o sur, o bien , se denotan como ángulos positivos, las latitudes en el hemisferio norte y como negativos, las del hemisferio sur.

Con cierta regularidad, esa medida angular nos puede informar más o menos respecto de ciertas condiciones climáticas y de paisaje. Así, cuanto más cercana sea la latitud hacia los 90º (norte o sur), más frío habremos de imaginar el lugar o bien, tenderemos a asociar un mayo contraste estacional: primavera, verano, otoño, invierno. En cambio, la cercanía al ecuador nos hace imaginar, en todo caso dos estaciones típicas de las regiones tropicales, la seca y la lluviosa.

A mediados de enero, llego a los 22º 50’ Norte, después de estar en los 17º 23’ Sur, es decir, después de recorrer un arco de 40º y un poco más, sin contar la diferencia entre uno y otro meridiano. El cambio y la contrastación de las circunstancias climáticas me ha llevado a pensar respecto de algunos estereotipos y prejuicios…

Mientras en Cochabamba, donde se supone es el pleno verano, llovía y el ambiente estaba frío, en Zacatecas que es el pleno invierno, tenemos noches frías y algunos días bastante soleados. Y es que Cochabamba, muy cercana a la zona tropical, vive de alguna manera las dos estaciones propias de esas zonas: la seca y la lluviosa; por otro lado, Zacatecas está más influida por lo que es el ecosistema del desierto caracterizada por los extremos: frío nocturno y calor en el día. La coyuntura también es particular, pues algunos días antes de llegar al norte, el frío estaba en auge y ahora calmó un poco.

Otra forma de pensar las diferencias entre Norte y Sur, aunque parezca banal, está en la Navidad, que generalmente se ha asociado a Santa Claus o Papá Noel y los renos, y la nieve y el frío… Empero, un buen número de personas pasan la Navidad en pleno calor, días soleados y simulan la nieve en los árboles de navidad con algún artilugio sintético… Cuando muchos sienten que una “verdadera” navidad es aquella cubierta de nieve, tal vez sientan que los habitantes del sur pasan una navidad “falsa”?, “incompleta”?, más bien o simplemente: distinta.

Tengo la impresión de que muchas de las diferencias que se dan por sentado entre el Norte y el Sur, (o más específica y refinadamente, con la distancia al ecuador, es decir, con la latitud, según algunos geo-deterministas) tienen que ver también con el nivel de desarrollo económico entre países y sociedades. Es decir, mientras más cerca del ecuador, más pobre e incivilizado, más subdesarrollado el grupo social y cuanto más lejos del ecuador, más desarrollado será el mundo. Pero entonces es preciso observar que hay algo de relatividad en el asunto, así, todo norte tiene un sur inmediato, y viceversa. Entonces el norte está en el sur y el sur en el norte: Los grandes y lujosos centros comerciales y en las zonas más ricas de algunas ciudades en los países más pobres o las tristes zonas marginales y de pobreza en grandes y desarrolladas urbes del norte. No quiero dar ejemplos pero muchos tendrán el nombre de algún lugar rondándoles por la mente.

Apuesto que de alguna manera los hombres (otra vez no digo nombres ni clases, pero muchos sospecharán de algunos y algunas) han ido construyendo una maquinaria, que no solamente crea prejuicios sino también realidades que son geografías trastocadas. Y donde antes llovía ahora no, donde había un cielo azul, ahora se ve gris y los amaneceres se pintan con otros colores y otros aromas y algunas desesperanzas demás.

Las latitudes tal vez ya no son lo que eran antes, y solo queda el recuerdo, el estereotipo…

Tal vez solamente espero que si vuelvo a recorrer el arco entre una y otra latitud, las cosas no hayan cambiado mucho, o en todo caso, para bien.

Hasta otro momento, y en algún otro meridiano y/u otra latitud!

jueves, enero 24, 2008

La Danza de las Horas

Entre las muchas mil no se cuántas cientas y pico de cosas que a nadie le importa están las múltiples y diversas coincidencias y casualidades que ocurren casi cada instante en nuestras – a veces, miserables – vidas, hay algunas que, aisladas en el laboratorio de las rarezas en algún centro de estudios de lo absurdo, ciertamente resultan sorprendentes. Desde hace algún tiempo me he dado cuenta de algunas de ellas. He aquí la ficha, el reporte pseudo-científico o – si lo prefieren – la crónica roja, para mí “le chien écrasé”, es decir: nada.

El ingenioso invento (o descubrimiento?) del sistema sexagesimal rige el paso de las horas. Las horas se van, nunca esperan, a veces casi en un torrente que corre a raudales, sin que podamos detenerlas, con la mejor de las excusas. Otras veces, impertinentes las horas apenas transcurren como en una procesión con paso funerario aunque uno ruega y sueña y desespera por el tiempo detenido y condensado en el grave gesto de las tristes horas.

Y aunque muchos filósofos y hombres de ciencia, sabios doctores han imaginado a las horas en otras trayectorias más complejas que las simples líneas, las teorías más adelantadas aseguran que ellas deambulan condenadas junto a sus minutos y otro muchos segundos en las fronteras de los días y los meses, en los recovecos de las fechas festivas, cívicas y formales. Sin ninguna gracia, como si fueran arrimados, invitados no esperados, caídos paracaidistas, simples transeúntes, paisanos recién llegados a la gran urbe o inmigrantes-mojados que buscan esquivar discretamente “la migra”, las horas se mueven torpes y entonces soportan real y materialmente el mundo relativo de lo temprano que tenía que ser cuando ya es tarde muy tarde imponiéndose su espíritu rebelde ante precisos y puntuales relojes atómicos, citizen, rolex y de otras clases sociales…

El único sustento empírico para esta – ampliamente reconocida – teoría proviene de los largos e importantes estudios etnográficos realizados por un ejército de soldados oenegeístas en los países en vías de (sub)desarrollo y ha sido documentado en exitosos y taquilleros libros que no puedo osar nombrar aquí: un blog simplón carente de credenciales, escaso de artículos y peor aún, sin visitantes….

Si el conjunto de proposiciones que a continuación presento merece el honor de ser considerado como una teoría, será porque algún lector despistado se lo haya concedido; mientras tanto voy a considerar todo lo que sigue como un descubrimiento casual. Tal vez la casualidad no se hubiera dado si no recordaba por ahí dos eventos/hechos que podrían ser los fundamentos teóricos en los que baso mis apreciaciones respecto del paso de las horas.

a) La película el maquinista, el personaje principal (aprovecho para aplaudir el esfuerzo del actor!) descubre que ha estado viviendo un año en vigilia (o más bien, locura?), en fin, descubre que algo no anda bien, cuando se da cuenta – cada vez que mira el reloj de la cafetería – que siempre es la misma hora!
b) Todavía antes, otra película: What the bleep do we know about it?, vuelve a plantear la pregunta sobre el sentido en el transcurrir del tiempo, lo que implica a su vez, la cuestión de la capacidad de los seres humanos (inteligentes?) de percibir el paso del tiempo, comprender el tiempo y tener conciencia de él. El tiempo, siempre transcurre en un solo sentido?, desde el pasado al presente y de allí al futuro?, como podría ser que el tiempo sea medido por relojes que marcan las 22:29:30 y luego las 22:29:29 (¿?)

Las horas (y esto incluye a su séquito de minutos y segundos, y alguna vez, en complicidad con las fechas del calendario: días y meses), se resisten a seguir el convencional e imaginario camino unívoco y de forma sobriamente-lineal, pero tampoco deambulan perdidas ni caóticas al estilo del movimiento browniano.

Las horas danzan al compás de algún juego maquiavélico, o bien bailan rítmicas y ensoñadoras, casi seductoras. La danza de las horas puede ser alegre y vivaz, moderna, eléctrica, natural, pero también puede ser oscura, trágica, excéntrica, contemporánea y supernatural. Existen series de regularidades que – bien vistas – podrían dar alguna pauta para explicar tal o cual disposición. La pregunta entonces es: por qué las horas asumen tal o cual ritmo?, esta o aquella cadencia?, uno u otro compás? Qué les mueve?, cuál es su motivación. Las horas en su danza nos detienen, nos determinan hiper-estructuralmente. Tarde y/o temprano (literalmente) estamos sujetos a ellas. Por ello, es importante saber: a) su manifestación objetiva o su patrón expresivo y b) sus razones o las causas que generan un cierto tipo de danza.

Consideremos el caso de un reloj, de los más “normales”, de esos digitales (no muy a la moda), de coraza plástica (no es necesario el espectacular titanio). No es imprescindible que tenga algún sistema de iluminación especial, un poco de luz en las noches basta; tampoco es preciso que esté sincronizado con el observatorio astronómico del monte de cronos u otro parecido, ni que tenga alguna batería espectacular de alguna aleación extraña; menos aún serán útiles otras funciones adicionales como la de submarino, alpinista, o sonda espacial. Mucho de esos relojes “normales” marcan la hora en el formato xx horas, yy minutos y zz segundos, de modo tal que un individuo en alguna hora aleatoria del día podría ver una de las 86400 posibilidades teniendo las horas el formato 24 o bien, una de las 43200 posibilidades en el formato 12 (a.m. o p.m.).

Siendo más rigurosos, podríamos escribir la hora (H) como:

H <=> ab:cd:ef


Sujeto a las condiciones (en literal):

• a, b, c, d, e y f son números naturales más el cero
• dado que se trata del sistema sexagesimal para los minutos y segundos
• la combinación de cd y ef es menor a 60, y – dependiendo del formato – la combinación ab debe ser menor que 12 o 24
• lo anterior implica también que tanto c como e, son menores que 6 y dependiendo del formato, a es 0, 1 o 2

Ahora bien, al evaluar la pretendida aleatoriedad de las horas, surgen ciertas “anomalías” al mejor estilo de Matrix. Si realizamos el experimento de observar la hora que marca el reloj en “n” momentos del día, definidos éstos aleatoriamente, no existe – teóricamente – ningún patrón o regularidad entre las horas observadas/registradas.

Operativamente, la aleatoriedad de las observaciones podría ser asimilada a momentos clave (usualmente el inicio o fin) de alguna actividad cotidiana, tal vez el ejemplo más claro es el despertarse en la mañana y/o levantarse de la cama, pero aún si no hubiese funcionado el despertador, la hora podría estar de alguna manera influida por alguna costumbre, por lo que sería preferible utilizar otras actividades menos críticas, menos importantes, más inconscientes, por ejemplo:

• termino de tomar el café
• me conecto a internet
• tomo otro café
• termino un “paper” o artículo
• miro por la ventana
• cierro la oficina
• me bajo del bus
• recibo una llamada telefónica
• digo una palabrota
• retomo la lectura de un buen libro
• etc…

Realizado el experimento, reviso mis notas: tal vez la primera hora me parezca totalmente aleatoria, y la segunda…, pero, para mi sorpresa encuentro algunos registros que me extrañan, del tipo:

• aa:aa:aa
• ab:ab:ab
• ab:cc:ba
• aa:ab:bb
• ab:cd:ef, donde a+1=b; b+1=c; c+1=d; d+1=e y e+1=f
• y otros así de raros…

Por más extraño que pueda parecer, a veces hasta los días y los meses son cómplices de tan extrañas alineaciones y no falta que un 11 de noviembre (11) a las 11 horas y 11 minutos, miras el reloj, y te das cuenta que no solamente el 11 esta en todas partes, pero más bien el 1 (¡!), me queda el consuelo de que no estamos en el 2011 y el año 1111 ya paso… Si es que en realidad paso…

Y lo peor de todo es que todas esas curiosas coincidencias, no solo son frecuentes, si no también: “recurrentes”.

A estas alturas el lector debe pensar que: 1) pueden ser combinaciones casuales, es decir, aunque la probabilidad sea muy pequeña, existe… 2) ¿que importancia tiene eso?

Responder a la primera idea, no tiene mucho sentido, de pronto la misma, archi-conocida y recontra-probada “Ley de Murphy” lo explica todo; pero la segunda idea me lleva a proponer una hipótesis: Las horas no marchan inexorables ni deambulan trágicas. Las horas danzan musicales en un ritmo que influye sobre nuestras actividades y actitudes, sobre nuestra manera de ver y entender el mundo, en fin, sobre nuestras vidas.

Probablemente muchos recuerdan la melodía de La Gioconda, (de A. Ponchielli), ese fragmento que fuera estelarizado por hipopótamos y elefantes en una producción de Walt Disney. Creo que tiene algo que ver con eso, ustedes lo decidirán. Comoquiera que sea, el nombre del fragmento, me enseña que ya otros habían visto La Danza de las Horas…

Creo que la percepción de paso del tiempo y en este caso, de su ritmo, tiene mucho de subjetivo también y la única apuesta que me atrevo a hacer o la única sospecha que tengo al respecto es que en esa danza, las horas quieren algo decir. Descifrar el mensaje no ha de ser tarea sencilla – seguramente.

Hasta aquí, mi absurdas especulaciones y los resultados empíricos (después de observar una secuencia del tipo 8:08, 9:09; 10:10… y ahora noto que el reloj marca las 23:23, todo ello tan solamente me permite concluir que “cada vez se hace más tarde”. Lo más extraño no es que los intervalos sean de 61 minutos, sino que temo que la siguiente hora sea 24:24 (¡!).

Hasta entonces (¿la hora final?) trataré de seguir la pista y descubrir el mensaje-ritmo-cadencia de las horas por venir…

martes, diciembre 11, 2007

Noticia de un nacimiento

Queridos todos…

Les escribo después de algún tiempo para contarles y compartir con ustedes algo de la alegría que he sentido en estos días... y es que el chilpayate que esperábamos llegó! Así es, nuestro pequeño bebe nació el día sábado 8 de diciembre a media mañana, entre soleado y nublado, seguramente pensó que ya era hora y le ganó a la lluvia.

Tan vulnerable que se ve… con todo y sus 4000 y pico de gramos… toma leche con la desesperación de alguien perdido en el desierto cuando encuentra un oasis y a veces bosteza con sueño y hambre con una naturalidad tal que sospecho ya lo hacía en la morada que acaba de dejar.

Como seguramente sospecharán, ya estoy imaginando lo diferente que será jugar esta vez con soldados, al fútbol y ese tipo de cosas. Pero así estoy… regalando cigarros a quienes ya fuman, y tentando a los que no.

Por varias razones de (des)organización todavía no he sacado ninguna fotografía o imagen digital del nuevo habitante cochabambino-boliviano-mexicano-latinoamericano-… pero espero poder pronto corregir eso. Entre las muchas cosas que me vienen a la cabeza, además de tratar de recordar ciertos procedimientos especiales como el complejísimo cambio de pañal, se me ocurre pensar también en la progresiva disminución de horas de sueño que se me viene. También vuelvo a pensar en el crecimiento poblacional y las ideas o prejuicios acerca del tamaño óptimo de la familia y esas largas discusiones con los demógrafos, en ese mismo sentido pienso en el índice de masculinidad y la propensión al equilibrio. Finalmente sigo pensando en las generaciones, el curso de la vida y el desarrollo de los acontecimientos, en especial, de aquello por-venir.

Un gran saludo a todos ustedes, recordados amigos, camaradas y desconocidos y anónimos lectores. ¡Hasta pronto!

Jorge Miguel

jueves, diciembre 06, 2007

Un relato en tres tiempos y cachito de algunas cosas que siempre pasan en los viajes…

De viaje otra vez…. Además de los kilos en exceso que traje conmigo… me sigo acordando de otros excesos, defectos, incongruencias e improvisaciones que todavía no logro entender.

Se va la primera…

Una línea aérea local, un rincón perdido en el norte, dos maletas de peso rebosante, un pasajero confiado en la confirmación verbal de algún empleado acerca de la factibilidad del transporte… pero no, no fue así. Primera alternativa: trasladar el exceso al equipaje de mano, una modesta y tímida maletita que – por cierto – está atestada de libros y otros enseres personales. No nos sentimos capaces de desafiar las leyes de la física. Entonces, toca pagar la multa. Existe otra solución más barata, enviar una maleta por el servicio de paquetería de la misma empresa, en teoría, saldría en el mismo avión y llegaría a destino al mismo tiempo. Pero NO, uno no puede enviarse nada a sí mismo, porque el remitente = destinatario, tiene un viaje al exterior en ciernes. Toca pedir a un desconocido, vagabundo peatón que pasa por ahí… que me envíe la maleta, por suerte allí esta una amiga, gracias por el socorro.

Se va la segunda…

En la gran ciudad, en el gran aeropuerto, la gran aerolínea que vuela al gran extranjero se muestra grandemente hospitalaria y profesional a la vez. No hay filas, dejo las maletas para hacer el ultra-famosísimo “Check-in”. Pero se me advierte que en la escala técnica (programada en una de las más grandes capitales Latinoamericanas: Miami) deberé recoger las maletas y volverlas a documentar… tenaz!, pregunto entonces ¿por qué? ----------------- [silencio]. Por supuesto, tocó pagar la consabida multa, esta vez, en la moneda latinoamericana: US$
Tal vez ya sospechan el final de la historia: llegué a destino, a toda prisa, recogí y llevé por uno y otro lado las maletas y apenas tuve tiempo, de pasar por la rigurosa y grave inspección migratoria, para abordar el avión. ¡Vaya carrera!

La tercera, ¿es la vencida?

Ya en el avión, tan repleto como el metro en el DF en hora pico, todo parece seguir su curso. De pronto el dolor de cabeza, imprevisto como siempre grita ¡al abordaje!... El ritmo, in crescendo y luego, un grito de desesperación a la azafata: ¿tiene una aspirina? Pero No, no hay….y me pregunto ¿por qué no me traje alguna? Cierto, después del 11 de septiembre aquel, todo se ha hecho difícil, uno debe tener la receta médica para cualquier medicamento. Hago el esfuerzo de imaginarme pidiendo a algún médico la receta para la aspirina y cuando lo consigo, imagino al agente de seguridad pidiéndome la copia legalizada del diploma académico del galeno que firma la receta, y si no es un título de Hartad o algo parecido, tendré que presentar la copia legalizada (y oficialmente traducida, si fuera el caso) del certificado de trabajo del susodicho, así como pruebas certificadas de que ha sido Bayer y no otra la empresa que fabricó la medicina, y que ésta no ha sido alterada por ningún medio ni mecánico ni… termino por querer maldecir a alguien… pero toca soportar el dolor de cabeza. Buen momento para practicar la meditación…

Epílogo

Llegué a casa, o lo que será mi residencia por algún tiempo. Es bueno volver a ver a quienes más quieres en el mundo, abrazar a los tuyos… Solamente una nube gris persiste en las inmediaciones: cuando tenga que volver a hacer maletas y emprender viaje de nuevo. ¿Qué otras incongruencias bizarras me esperan?

sábado, octubre 06, 2007

Indice de Masculinidad

Salvo algún factor exógeno, las poblaciones (humanas) suelen mostrar un cierto equilibrio en el sexo de los individuos, es decir, existen aproximadamente tantas mujeres como varones. Entre los factores exógenos es posible mencionar procesos migratorios que por su selectividad pueden definir una mayor o menos concentración de individuos de algún sexo. Se ha observado empero cierta selectividad "natural" en la mortalidad (y no me refiero precisamente al terrible caso del infanticidio femenino en China). Varios estudios han mostrado que los nacimientos de varones son ligeramente más numerosos que de mujeres, incluso, otros estudios más especializados parecen mostrar cierta debilidad natural en los embriones varones lo que que elevaría a su vez, los niveles de mortalidad de éstos respecto de los embriones mujeres.

Probablemente la ciencia en este momento esta ya muy avanzada como para explicar y actuar sobre los procesos bioquímicos que determinan el sexo de los embriones con una gran precisión y eficacia, pero la mayoría de las personas muy poco conoce al respecto, y me incluyo en esa mayoría.

Todavía persisten diversos estereotipos acerca de lo bueno o malo, lo ventajoso o no que puede ser un hijo respecto de una hija; y consecuentemente, no faltan prescripciones, consejos, deseos, augurios, premoniciones y apuestas de las más simples respecto de algún vientre más o menos oblongo, con un radio de curvatura x, o bien con pliegues imperceptibles en quién sabe dónde...

Después de pensar en todas las constataciones estadísticas acerca de los índices de masculinidad, mortalidad, etc.; después de conjurar los prejuicios sociales y su carga emotiva, termino menos seguro de lo que puedo esperar y más bien, con la única esperanza de que todo "salga bien".

Después de todo, la espera de un nuevo ser no está libre de riesgos que si bien podrían minimizarse, nunca desaparecen del todo. Por fin, puedo entonces confirmar que el embarazo va por buen camino.

Por supuesto, aunque no sirve de mucho, me toca revelar mis preferencias. Muchos reconocerán a Bayes y su teorema en lo que pienso, y es que dado que nuestro primer bebé es una linda niña..., esperaría encontrar una situación de equilibrio cuando nuestro segundo bebé sea varón. Y así, el índice de masculinidad sería igual al índice de feminidad igual a 1, o bien, 100%, para esta pequeña población de hijos y para esta pequeña familia.

Por cierto, todo esto, mientras dure el equilibrio...

jueves, agosto 30, 2007

Cuando volar no es un placer...

Queridos amigos...

De nuevo estoy de vuelta... esta vez en Zacatecas.

Así es, el tiempo ha pasado demasiado rápidamente. Estando en la "llajta", apenas tuve tiempo para ver y charlar un ratito con algunos amigos, hermanos... no pude degustar los manjares de los que hace gala Cochabamba, pero bueno, me queda la esperanza de poder pronto volver.

Les escribo esta corta noticia para contarles lo apurado y azaroso de mi retorno... Pasa que por conseguir a toda costa y rapidamente un pasaje redondo, no me fijé bien en el detalle del retorno... ni modo, la historia es más o menos como sigue:

.......


(VIERNES 24) Llegó la hora de partir, me despido,… de nuevo, casi no hay tristeza, sólo la cordialidad, como si no pudiera sentir nada, como si estuviera lleno de anestesia, me adentro en el ritual de la seguridad aeroportuaria, llevando apenas fugaces imágenes de mi papá, mi mamá y mi hermano… En la sala de pre-abordaje espero poco… subo al avión, como sospecharán el viaje a La Paz es corto… allí, llegado, espero mi equipaje, con suerte, llegó… salgo a la sala general… no hay mucha gente, pero allí están algunos que también pasarán la noche allí… no hay café, no tomo nada… todo cerrado ya… me acuesto, (SABADO 25)entre las 12:30 y las 4:00 estoy durmiendo y despertando continuamente, luego, comienza a llegar la gente y no puedo dormir, pero los mostradores de LAN estarán abiertos hasta las 7am, sigo deambulando, cansado y somnoliento…

Comienzo a hacer fila… finalmente comienzan a atender… hay problemas, mucha gente, no hay sitios, en fin, el operador quiere cambiarme a TACA, me pide esperar… pero esa línea también tiene problemas, finalmente me dan el pase a bordo para LAN, paso a pre-embarque, por suerte, sin ningún equipaje, al final metí la pequeña en la grande…

Partimos, pido ventana, me dan un buen sitio… duermo, un poco… llegamos a Lima a eso de las 9:30, hora local, la ciudad está nublada, otra vez el puesto de seguridad, como hay tanta gente, todos están nerviosos y apurados, yo no… tengo todo el día, lo que me hace tener roces con algunos… doy vueltas por las tiendas y a eso de las once ya, me encuentro un cochabambino (Ricardo!)… tenia el mismo vuelo que yo, nada mas que a él le prometieron hotel pues le habían cambiado la hora sin previo aviso, pero no se anima a exigir… vamos, les explico, y como buen cantinflas que soy, surge una confusión y terminan sacándonos a los dos, pasamos por migración, y luego otro empleado, que se porta mas estricto, al final, igual lo convencemos… y nos dan un taxi, nos llevan al hotel Sheraton!!!, 5 estrellas, vaya cosa! Nos dan comida gratis, muy buena por cierto… una habitación doble… pero decidimos dejarla y salir a conocer la ciudad, pequeño mapa, y en busca del centro… cambiamos dinero, 10 dolores, el tiempo se pone peor, mas frío, viento, no estoy muy abrigado y bueno, tomamos un mate de coca, lamento no haber llevado la cámara fotográfica. Apenas compro una postal, luego vamos la zona rica-fresa-jailona, en un bus del hotel, conocimos a un indonesio-holandes-canadiense (Jeffrey!), y con el recorremos los pasillos de un super centro comercial, tomamos un café, en la terraza que da al mar, como sospecharás, el viento es más fuerte y más frío allí, empeoro, mi garganta se cierra, estuvimos allí hasta las 8pm, luego de vuelta al hotel, jodido, cenamos, y decido luego ir a comprar antibióticos, pero la inyección es solamente con receta médica, ni modo… las de mil gramos, llega el taxi y de vuelta al aeropuerto.

(DOMINGO 26) Apenas, podemos llegar a tiempo, nos embarcamos en un avión grande de 7 asientos por fila, para peor, el aire acondicionado de la nave es general, frío y me duermo con la pinche mantita y nada mas… todo el mundo me imita y se pone a toser, los pañuelos se van mojando rápidamente, el viaje es largo, pero intento dormir, estoy sumamente cansado, al final nunca me dieron mi "teicito" de manzanilla…

Llego al DF temprano a eso de las 7am, me tomo un mate de manzanilla que cuesta 24$, un robo… pero lo necesitaba… salgo, recojo mi maleta, salgo y – de nuevo – toca deambular por todas partes, no puedo hacer el check in sino hasta las 4pm… ni modo… voy a wings, pero me derivan a una sucursal infame, me duermo sobre la mesa, así que toca consumir bien, después de eso, de nuevo a dormir, así que toca dar una buena propina…. Otra vez un mate, pero solo tienen te, lo tomo, pago y no vuelvo mas… para eso son como las 11:00 compro una revista de crucigramas, y me duermo sobre ella en el comedor común… encontré luego un bolichito más modesto donde el te de manzanilla cuesta 13$, me quedo alli un buen rato, luego voy a comer un torta hipocampo….

Otra vez en busca de mate… luego caminar, arrastrando mi maleta… cansado con sueño, jodido… pensando que ya no quería viajar...

Decido entrar a la librería Gandhi, dejo mi maleta dentro, trato de relajarme, voy viendo los libros y el tiempo pasa, al final, emoción!, compre algunos pinches libros por 750$ mas o menos… hasta eso ya es hora de hacer el check in… voy, dejo la maleta y mas ligero voy a la librería del fondo de cultura… emoción otra vez… toca pagar,… 800$!!!, en fin... por suerte, el tiempo pasó un tanto… vuelvo a subir al nivel del comedor general, pero sigo tan cansado que no doy mas…. De una vez, entro a pre-embarque, y allí otra vez un te…, otra vez dormitar, pero ahora los sillones son más cómodos…

Anuncian mi vuelo, y en el camino, me encuentro con Foladori… comenzamos a charlar, así el tiempo pasa más rápido, por supuesto mi garganta sigue jodida… subimos a un bus que nos lleva hasta el avión, en eso también nos reunimos con Veltmeyer….

El vuelo a Zacatecas en mexicana es más rápido que en aeromar… tampoco me dieron el café prometido… estoy molesto…. Pero bueno, llegamos, y con agrado y alivio, veo que mi maleta también llegó…. Ya pensaba yo tomar un taxi y pagar la dolorosa, más aún cuando comenzó a llover, pero Guillermo tenia su auto en el parking y nos llevó…

Por inercia subo las escaleras hasta el departamento. Allí todo sigue igual... o tal vez tan decaído como mi humanidad... el aire un poco concentrado, pero lo más claro es la ausencia... ya no están ellas, nada... nadie... la cuna vacía termina por convertirse en una mortal estocada, caigo rendido sobre la cama, también vacía..., estoy dispuesto a ser devorado por mi enfermedad... la melancolía.

.......


Como ven, en esas circunstancias volar no es un placer, pues si bien el cuerpo se traslada (inercialmente) por el espacio aéreo, la imaginación, las esperanzas y anhelos parecen haberse quedado atrás, o rebotan caóticos por los accidentes de la tierra, el mar y la mismísma atmósfera hasta caer desparramados por doquier. Así de cuarteado he llegado, despúes de algunos episodios no muy gratos... pero bueno, ahora niego a Murphy y sus leyes, al mismo tiempo lo ignoro y solamente pienso - quiero - que todo sea mejor...

Hasta pronto!

Mike

martes, julio 24, 2007

Vuelvo al sur...

A medida que el momento del regreso se acerca, recuerdo con más frecuencia canciones relacionadas con ese tema:

Desde la canción ranchera que grita: ...y volver, volver, vooooolveerr...
Hasta algo más familiar como:
"El regreso", de Matilde Casazola
o bien esa que reza: "volveré, como el ave que retorna a su nidal..."
pero en todo caso siempre está presente el gran Piazzola y su "vuelvo al sur..."

Enfin, como quiera que sea, volvemos los tres, cuatro, cinco?, a la llajta... otra vez con muchas esperanzas, sueños, planes...

Partimos el viernes y en teoría debemos estar disfrutando una rica salteña el sabado a media mañana.
Ya me voy, debo pensar en hacer maletas y organizar algunas cosas más...

Hasta pronto!

miércoles, julio 18, 2007

La Quemada o el centro del mundo...

Para muchas personas, en particular, algunos grupos indígenas de la región, Chicomostoc es el centro del mundo, o al menos, de su mundo, tal como ellos lo conciben. Al menos, es lo que algunas páginas web cuentan acerca un importante sitio arqueológico en las cercanías de la ciudad Zacatecas. También se cuentan muchos otros mitos, y tal parece que el lugar es todo un enigma, queda mucho por descubrir...

Allí estuvimos [por fin!], con Oscar, Miriam (su esposa), Elisa (su pequeña hija), Daphné y Sophie... castigados por los rayos del sol, pero aún así asombrados por la arquitectura del sitio, admirando el paisaje y sobre todo, respirando siglos de historia. En definitiva, es un lugar que recomiendo visitar, si alguna vez estan cerca...






La foto es de la pirámide votiva, uno de los edificios más sobresalientes del lugar.

jueves, junio 21, 2007

Tequila


Queridos amigos....

Otra vez estoy aqui, esta vez para contarles un poco acerca de nuestro viaje a Tequila.... En realidad el viaje tenía como destino principal a la ciudad de Guadalajara, pero ahora nada mas tengo la foto de la iglesia en Tequila... mejor les cuento de eso...

Llegamos demasiado temprano a la ciudad y después de dejar nuestro equipaje en el hotelito, tomamos un taxi a la central antigua. Allí esperamos un rato más pues todavía era temprano, a eso de las 5:30 subimos al bus. Estábamos todos cansados, Oscar, Miriam, Elisa, Daphné, Sophie y yo, cansados, con frio, con sueño... Llegamos incluso a confundir y malentender las indicaciones del conductor, y casi nos quedamos unos 5 Kms. antes de Tequila.

Ya en el pueblito, que más bien parece ciudad, fuimos caminando hacia el centro, tomamos el desayuno en uno de esos lugares que abrió temprano. Nos gustó la iglesia, tomamos algunas fotos y dimos algunas vueltas. A eso de las 10:00 am, pasamos a dar un "tour" por la destilería José Cuervo, un sitio impresionante, no solamente porque lo han adecuado para el turismo, pero por toda la imagen corporativa que muestran. Pudimos hacernos una idea de lo que le pasa a las piñas de agave desde que entran a los hornos hasta que llegan a las barricas para convertirse en tequila, bajamos incluso hasta la cava donde guardan lo más añejo e histórico de su tequila, un sitio frio y algo desagradable.

En el bar, nos invitaron la bebida añeja... Finalmente, en la tienda de souvenirs, todo estaba caro, menos el tequila, lo peor de todo es que no compré nada. Terrible!, cierto?, bueno, creo que me estoy volviendo más ecologista o algo así...

Espero pronto contarles mas sobre el viaje!

Hasta pronto!

viernes, junio 15, 2007

Crecimiento Poblacional

Queridos Amigos....

Es verdad que ya ha pasado algo de tiempo desde la última vez que escribí alguna noticia, y a pesar del largo silencio quisiera compartir con ustedes una feliz noticia que si bien es de carácter más privado o personal, tiene mucho que ver con cuestiones o procesos de tipo "macro", como - por ejemplo - el crecimiento poblacional.... así es... Daphné y yo, y de alguna manera, también Sophie, estamos esperando un nuevo bebé que venga a completar nuestra pequeña familia...!!!

Esperamos que alrededor de finales de diciembre podamos sostenerlo y abrigarlo... Mientras tanto, toca cumplir las prescripciones, y sobre todo, no desesperar. Hasta ahora todo va bien, todavía no sabemos se será niña o niño, pero bueno, eventualmente lo sabremos.

Ya me voy, cuidense mucho!, hasta pronto!

Mike

viernes, abril 06, 2007

Sitio internet actualizado...

Hola a todos!!!

Sin querer queriendo y unas horas demás... he estado actualizando el sitio internet.
Ahora podrán encontrar algunas fotografías y/o galerías fotográficas, más material, enfin, para los amigos interesados y con algo más de tiempo, esperoles interese y disfruten, digo, ya saben, para estar todavía en contacto...

Cualquier sugerencia, queja o idea, por favor, no duden de escribir aqui o en el sitio (libro de visitas)

Hasta pronto!!!

Mike

viernes, marzo 30, 2007

L@s compañerit@s

Quiero hacer una breve presentación y/o semblanza de los colegas en la escuela...
No diré ni la edad, ni nada comprometedor o falso acerca de ellos, pero si una breve mención de sus intereses investigativos...

Como siempre, Ladies first:



Socorro Hernandez B. (Migración internacional, México - Estados Unidos)




Iranzu Garriz F. (Creo que su proyecto de tesis todavía está por definirse)




Verónica Fuentes (Creo que algo relacionado con turismo sexual transnacional, I'm not sure)



Daniel Hernández Palestino (Empresariado agrícola y aguacate en Uruapan, Michoacán)




Angel Toledo T. (Energía, petróleo y desarrollo)





Edgar Záyago L. (Nanotecnología en México)



Mark Rushton (Desarrollo Humano en Cuba)


Jaime Loredo Z. (Competitividad en las ciudades de México)



Oscar Castillo R. (Desarrollo Rural y Neoliberalismo en Honduras)



Jörg Helmke (Migración Africana y Latinoamericana a Europa, una perspectiva comparativa)










Me han faltado las fotografias de algunos de mis colegas... de todas formas los nombro, espero poder en el futuro cercano, adjuntar alguna imagen de ellos...

* Maria Leyva C. (Migración)
* Xochiquetzaly Sánchez B. (Migración y Remesas, México-Estados Unidos)
* Rigoberto Jimenez (Maquila en Zacatecas)
* Juan Manuel Lugo B. (Desarrollo Urbano y Pobreza)

Por fin!!!

Hola a tod@s!!!

De nuevo estoy de vuelta... Entre las noticias que les tenia pendientes: por fin!!!! cambiamos de dirección! El nuevo departamento está muy lindo, se enuentra en el segundo piso de un edificio nuevo al frente de una escuela primaria, aunque todo por ahi está muy bien, todavía no podemos acostumbrarnos al ruido del tren, enfin, no se puede tener todo.

Tenemos unas vecinas un poco bulliciosas, pero lo bueno es que apenas estan media semana, pues parece que los fines de semana se van para sus respectivos "ranchos". Desde la azotea, (apenas son 4 plantas) la vista de la ciudad es linda, y en la primera planta, se supone que en unos días más se instalará una tienda - almacén - pulpería - proveedora - micro-mercado o algo así de modo que eso nos conviene. Por lo demás, el lugar está muy cerca del centro de zacatecas, 10 minutos caminando, a lo sumo.

La dirección es:

c. M. Caloca 602
Col. P. Natera
Zacatecas, Zac
CP 98070
Mexico

Todavía no tengo fotos del depto., pero de pronto, en la proxima entrega...

Cuidense mucho! Hasta pronto!

Mike

martes, febrero 06, 2007

Nuestra vida en Zacatecas

Algunas fotografías...

Escenas de la vida de Sophie en Zacatecas








La primera imagen, en la Alameda, después de presentar documentos en la oficina de migración. Aprovechamos un momento en que hubo un solecito...

La segunda y tercera imagen, en una fuente de camino al centro de la ciudad. Después de buscar depto., cansados y con hambre según recuerdo. Hacía frio...

La última de las "publicables" y efectivamente publicada, en casa, comiendo chocolate...

viernes, febrero 02, 2007

Más noticias (3)

Más noticias (3)

De vuelta a clases


El semestre acaba de comenzar esta semana. Ya vemos venir la carga de trabajo (lecturas y fichas) como una enorme bola de nieve, pero bueno, en mi caso, esta vez su efecto será distinto. Ya no me asusto, ni resulta tan importante pues de todas maneras pasará. Así es, me siento optimista, por el semestre y las tantas cosas que todavía quedan por aprender a lo largo de este año y más adelante también.

También cambió mi situación en el grupo de compañeritos, pues con mi familia, he dejado de lado la agenda de pachangas y salidas nocturnas, pero supongo que los paseos a los parques infantiles van a resultar mejores que la juerga entre solteros.

Por otro lado, he quitado las fichas biográficas de mis compañeros, pero tratré de contarles algo más sobre ellos en adelante.

Más noticias (2)

Más noticias (2)

El clima en Zacatecas

Sofía, mucho más rápidamente que Daphné se adaptó al clima de la ciudad, lo que en el fondo es una gran lección. Tal vez sucede que a medida que uno envejece se hace más difícil cambiar y uno pierde esa capacidad de adaptarse. Comoquiera que sea, sufrimos el frio, no solamente en las noches sino también durante el dia, ya sea que esté nublado o con el sol radiante, pues el viento se encarga de mantener frio el ambiente. El viento aúlla, llora, enfin, asusta, y parece que todavía está comenzando, enfin... En este lugar, nuestro mejor amigo es un calefactor eléctrico.

Por lo demás, parece que está mejor que en el DF, aqui en Zacatecas todavía podemos pensar y sentir que el aire está limpio, solo queda esperar la primavera, el verano...