Se llama latitud a la medida angular que sobre algún meridiano, va desde la línea del ecuador hasta el paralelo en que se encuentra un lugar sobre la superficie terrestre. Se suele especificar si el ángulo en cuestión se abre en el hemisferio norte o sur, o bien , se denotan como ángulos positivos, las latitudes en el hemisferio norte y como negativos, las del hemisferio sur.
Con cierta regularidad, esa medida angular nos puede informar más o menos respecto de ciertas condiciones climáticas y de paisaje. Así, cuanto más cercana sea la latitud hacia los 90º (norte o sur), más frío habremos de imaginar el lugar o bien, tenderemos a asociar un mayo contraste estacional: primavera, verano, otoño, invierno. En cambio, la cercanía al ecuador nos hace imaginar, en todo caso dos estaciones típicas de las regiones tropicales, la seca y la lluviosa.
A mediados de enero, llego a los 22º 50’ Norte, después de estar en los 17º 23’ Sur, es decir, después de recorrer un arco de 40º y un poco más, sin contar la diferencia entre uno y otro meridiano. El cambio y la contrastación de las circunstancias climáticas me ha llevado a pensar respecto de algunos estereotipos y prejuicios…
Mientras en Cochabamba, donde se supone es el pleno verano, llovía y el ambiente estaba frío, en Zacatecas que es el pleno invierno, tenemos noches frías y algunos días bastante soleados. Y es que Cochabamba, muy cercana a la zona tropical, vive de alguna manera las dos estaciones propias de esas zonas: la seca y la lluviosa; por otro lado, Zacatecas está más influida por lo que es el ecosistema del desierto caracterizada por los extremos: frío nocturno y calor en el día. La coyuntura también es particular, pues algunos días antes de llegar al norte, el frío estaba en auge y ahora calmó un poco.
Otra forma de pensar las diferencias entre Norte y Sur, aunque parezca banal, está en la Navidad, que generalmente se ha asociado a Santa Claus o Papá Noel y los renos, y la nieve y el frío… Empero, un buen número de personas pasan la Navidad en pleno calor, días soleados y simulan la nieve en los árboles de navidad con algún artilugio sintético… Cuando muchos sienten que una “verdadera” navidad es aquella cubierta de nieve, tal vez sientan que los habitantes del sur pasan una navidad “falsa”?, “incompleta”?, más bien o simplemente: distinta.
Tengo la impresión de que muchas de las diferencias que se dan por sentado entre el Norte y el Sur, (o más específica y refinadamente, con la distancia al ecuador, es decir, con la latitud, según algunos geo-deterministas) tienen que ver también con el nivel de desarrollo económico entre países y sociedades. Es decir, mientras más cerca del ecuador, más pobre e incivilizado, más subdesarrollado el grupo social y cuanto más lejos del ecuador, más desarrollado será el mundo. Pero entonces es preciso observar que hay algo de relatividad en el asunto, así, todo norte tiene un sur inmediato, y viceversa. Entonces el norte está en el sur y el sur en el norte: Los grandes y lujosos centros comerciales y en las zonas más ricas de algunas ciudades en los países más pobres o las tristes zonas marginales y de pobreza en grandes y desarrolladas urbes del norte. No quiero dar ejemplos pero muchos tendrán el nombre de algún lugar rondándoles por la mente.
Apuesto que de alguna manera los hombres (otra vez no digo nombres ni clases, pero muchos sospecharán de algunos y algunas) han ido construyendo una maquinaria, que no solamente crea prejuicios sino también realidades que son geografías trastocadas. Y donde antes llovía ahora no, donde había un cielo azul, ahora se ve gris y los amaneceres se pintan con otros colores y otros aromas y algunas desesperanzas demás.
Las latitudes tal vez ya no son lo que eran antes, y solo queda el recuerdo, el estereotipo…
Tal vez solamente espero que si vuelvo a recorrer el arco entre una y otra latitud, las cosas no hayan cambiado mucho, o en todo caso, para bien.
Hasta otro momento, y en algún otro meridiano y/u otra latitud!
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